Abogado de Arbitraje en Tenerife
| Linares Trujillo

No todos los conflictos deben resolverse ante los tribunales. En determinadas controversias empresariales, contractuales o patrimoniales, el arbitraje, la negociación o la búsqueda de una solución extrajudicial pueden ofrecer alternativas adecuadas para proteger los intereses de las partes.

En Linares Trujillo prestamos asesoramiento en arbitraje y resolución de conflictos, analizando cada controversia desde sus primeras fases para determinar la estrategia más adecuada en función de su naturaleza, los intereses en juego y las distintas vías disponibles.

La experiencia en litigación civil y mercantil permite abordar estos procesos con una visión estratégica, anticipando también las posibles consecuencias de una eventual judicialización del conflicto.

Arbitraje, negociación y soluciones extrajudiciales

La práctica del despacho comprende, entre otros, asuntos relacionados con:

  • Arbitrajes civiles y mercantiles.
  • Controversias derivadas de contratos y relaciones empresariales.
  • Negociación en conflictos entre empresas.
  • Conflictos entre socios y administradores.
  • Controversias patrimoniales e inmobiliarias.
  • Análisis de convenios y cláusulas arbitrales.
  • Negociación de acuerdos y transacciones.
  • Estrategias precontenciosas.
  • Resolución extrajudicial de controversias.
  • Asesoramiento ante situaciones con riesgo de litigio.

Resolver el conflicto también exige estrategia

Antes de iniciar cualquier procedimiento resulta esencial analizar no solo la posición jurídica de las partes, sino también los costes, riesgos, tiempos y consecuencias que puede implicar cada alternativa.

En ocasiones, una negociación correctamente planteada permite alcanzar una solución más eficiente. En otras, el arbitraje puede ofrecer el marco adecuado para resolver una controversia compleja. Y existen situaciones en las que la defensa ante los tribunales resulta necesaria.

La elección entre estas vías forma parte de la propia estrategia.

En Linares Trujillo cada conflicto se analiza de manera individual, valorando sus implicaciones jurídicas y económicas y definiendo una estrategia orientada a proteger los intereses del cliente desde el primer momento.

La experiencia profesional desarrollada en litigación, arbitraje y resolución de controversias complejas permite afrontar tanto la negociación previa como la defensa de la posición del cliente cuando el conflicto requiere un procedimiento formal.

La mejor estrategia no siempre consiste en litigar. Consiste en elegir la vía adecuada para cada conflicto.